martes, 31 de julio de 2012
RESUMEN CAPITULO II
CAPITULO II
EL PODER DE LA FE LOGRA
RESULTADOS PODEROSOS
“Nací para perder”
Este capítulo comienza con esta pequeña pero a la vez
gran frase. Por qué se menciona esta frase ya que el Autor comenta esta anécdota,
cuando paseaba por un callejón por Kowloon, en Hong Kong y vio esta frase en un
escaparate en un taller de tatuajes. Como es que existen personas que se tatúan
esta frase, según la anécdota el cuándo el Dr. Peale pregunta al que atendía
ese lugar se refirió a ellos poniendo un dedo en la cabeza y sacando la lengua,
en efecto el fracaso está en la mente, cuando la persona no se quiere pues se
no cree en sí mismo. Esta persona tiene que creer, tiene que ser creyente
porque las personas ganadoras son creyentes.
Fundamentalmente
la clave de todo éxito es la
fe en uno mismo con ello se puede alcanzar cualquier meta. Por lo que la base
esencial de todo éxito es la fe en uno mismo. Lo que tienen muchos hombres y
mujeres ante circunstancias difíciles a obtener triunfos es su fe tenaz que
caracteriza su manera de pensar. El creyente es el que tiene fe en sí mismo y
con ello salvar cualquier obstáculo ya que con la ayuda de dios uno puede
librarse de cualquier demonio y uno ellos es la
pobreza. La falta de confianza en sí mismo y la falta de control de la personalidad el fracaso es persistente por eso es
necesario el cambio todos cambiamos. Por ellos es recomendable hacer el cambio
desde lo espiritual que es tener fe en el ser superior con ello tener confianza
en uno mismo, pensar positivamente para tener resultados positivos y poderosos.
Tal como en el caso de los esposos que vivían su juventud en la pobreza de la caridad pública donde ella llego a detestar la pobreza, que tenía muy deprimido a su marido. Ella leyó unas palabras de San Lucas 9:11 "y juntándose a sus doce discípulos les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y de curar enfermedades" de donde ella exclamo que ella como discípula de Jesucristo tenia autoridad sobre los demonios, uno de los cuales es la pobreza. Entonces ella y su marido con la ayuda de Dios lograron vencer al demonio en este caso la pobreza que la fe los hizo tener confianza en sí mismo para lograr sus metas.
Una
reseña muy conmovedora del capítulo es la de Fred por su gran fe. Ya que a él
lo criaron padres creyentes, tenían muy poco, pero eso nunca preocupaba a mi
madre. Ya que ella siempre decía: el Señor proveerá. Y así sucedía. El jamás le
fallo. Como tampoco me fallara a mí. Para el en la gran avenida en medio de la
muchedumbre de gente sin empleo,
cito luego las antiguas palabras bíblicas. “Mozo
fui y e Envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su semiente que
mendigue pan” (Sal.
27:25). Y echándome una mirada llena de confianza.
Eso es, lo que creo por mal que anden las cosas. Mi madre y mi padre me enseñaron a ser creyente. Así que yo sigo esperando, creyendo y buscando. El sol brillara en su viejo traje azul sugirió en un instante la armadura de un caballero andante que fuera en busca del Santo Grial, enarbolado en alto la fulgurante espada del espíritu. Se consiguió con un individuo que tenía talento de inventar cosas y en ese ambiente Fred tenía la mente muy fértil muy feliz, trabajando luchando y con muchos sacrificios, alcanzo gran éxito. Con fe nunca baja la guardia siempre luchando te llega el momento de salir adelante y estar siempre innovando para alcanzar el éxito y nunca ser conformista. No importan los errores que se cometan al fin y al cabo son como "agua bajo el puente".
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